/* plcall fin: fun_Scripts: desk/: seguimiento-goog...:6 */ -->
Para utilizar esta aplicación debes ser mayor de edad
¿Eres mayor de edad?
ESTUDIO 1X2 JORNADA 5

ESTUDIO 1X2 J5

Leer más
Habían ganado la lotería, pero no miraban los boletos para mantener la ilusión

noticia3

 

 

Si hay algo que caracteriza a las personas que juegan a la lotería es su ilusión por ganar un premio que les cambie la vida. Desde que se compra el boleto hasta que se celebra el sorteo, todos aquellos que participan en los juegos de azar comparten los sueños de convertirse en los ganadores del premio más importante y poder llevar a cabo todo tipo de proyectos.

 

Esa ilusión termina de dos maneras: la más habitual es que nuestro boleto no esté premiado y, una semana más, sigamos teniendo el mismo dinero en el banco que la semana anterior, euro arriba o euro abajo. La otra es que, por fin, nos haya sonreído la suerte y vamos a ver cómo nuestra cuenta corriente aumenta en varios ceros cumpliéndose el sueño de nuestra vida.


Una pareja australiana son grandes amantes de la lotería. Participan cada semana en diferentes sorteos, pero no miran sus boletos nada más saberse los resultados porque, de esa manera, alargan un poco más esa ilusión, la incertidumbre de no saber si, esta vez sí, han sido los ganadores de un gran premio. Nunca les había tocado nada… hasta ahora.


La ilusión de la lotería
Estos dos veteranos, que quieren permanecer en el anonimato, viven en Roseville, una pequeña localidad de 10.000 habitantes en el estado de Nueva Gales del Sur. Reconocen que no revisan sus boletos porque quieren prolongar el sueño de ganar un premio de lotería, aunque hasta ahora nunca habían tenido la suerte de poder disfrutar de esa sensación.


La mujer ha explicado a los responsables de The Lott, la organizadora de los juegos de azar en Australia, que "cuando compramos boletos de lotería, nunca los revisamos de inmediato. Los guardamos en la cartera soñando con que puedan tener un gran premio. Siempre pienso que yo podría convertirme en ganadora y ser millonaria". El pasado 7 de septiembre participaron en el sorteo de la Mega Lotería australiana y, como de costumbre, guardaron sus boletos en la cartera y no los revisaron al día siguiente. Sin embargo, algo cambió el fin de semana: "Cuando salimos de casa fui a hacer algunas compras y mi esposo finalmente aprovechó para comprobar el boleto".


Pocos minutos después, la mujer recibía una llamada inesperada: "Me llamó desde la tienda de lotería y pensé que era porque se había olvidado la cartera y necesitaba pagar algo". Sin embargo, la llamada tenía un objetivo muy distinto: quería que su esposa viera con sus propios ojos el momento que habían estado esperando tanto tiempo.

 

Premio a la constancia
La mujer recuerda que cuando llegó a la tienda de lotería sacó la cartera del bolsillo: "Pensé que necesitaba dinero, pero me dijo: "Es todo lo contrario". Fue entonces cuando me explicó que nos había tocado la lotería. Nos quedamos mirándonos el uno al otro, completamente aturdidos". El premio de 200.000 dólares australianos, unos 120.000 euros al cambio, provocaba que su sueño se hiciera realidad.


La ganadora reconoce que "siempre he soñado con ganar la lotería, pero que te toque de verdad es increíble. Lo celebramos yendo a comer pescado y patatas fritas en la playa". Una celebración modesta, pero acorde a dos personas que disfrutan de los pequeños placeres de la vida y a los que la constancia al participar cada semana en los diferentes sorteos ha dado sus frutos. Ahora, la pareja de afortunados no puede quitarse la sonrisa de la cara cuando pasean por su ciudad: "Cada vez que pasamos por delante del quiosco, vemos el letrero sobre el ganador y nos susurramos en voz baja: "Esos somos nosotros, somos los ganadores". Es una gran sensación". Ahora es momento de pensar en qué harán con el dinero.

 


La pareja reconoce que el premio les proporcionaba una enorme sensación de seguridad: "Hemos decidido que vamos a guardar la mayor parte, solo como una red de seguridad. En momentos como estos, todo está un poco inestable, así que preferiríamos guardarlo. Eso sí, me voy a comprar un teléfono nuevo, ya que este casi no funciona". Lujos modestos para una pareja modesta.

 

Leer más
ESTUDIO 1X2 JORNADA 3

ESTUDIO1X2 J3

Leer más
El increíble testamento de Colin Weir después de ganar 180 millones a la lotería

noticia 24

 

 

El increíble testamento de Colin Weir después de ganar 180 millones a la lotería


Hace algunos meses te contábamos la historia de Colin Weir, uno de los mayores ganadores de la historia de la lotería británica. En el año 2011 ganó 161 millones de libras, unos 180 millones de euros aproximadamente, lo que le convierte en el segundo ganador de la historia de los juegos de azar en el Reino Unido. Y llevó a cabo uno de los grandes sueños de su vida.
Colin era un gran amante del fútbol y seguidor del Partick Thistle, un equipo de la segunda división del fútbol escocés. Con una pequeña parte del premio compró el club y se lo regaló a los aficionados, un gesto que simbolizaba su amor por esos colores y con el que pretendía que fuera dirigido por aficionados y no por personas que solo entienden este deporte como si se tratara de una empresa.


El destino quiso que Colin no pudiera disfrutar durante muchos años de su suerte. A finales de 2019, Colin Weir fallecía, provocando una oleada de tristeza entre los aficionados del Partick Thistle. El equipo guardó un minuto de silencio en su honor, el féretro recorrió el estadio como despedida y una de las gradas recibe desde entonces el nombre de Tribuna Colin Weird.


Ahora, Colin Weir ha vuelto a ser noticia ya que se ha conocido el contenido de su testamento. En él se detallan todo el dinero que este hombre se gastó durante los ocho años en los que fue millonario y donde, por encima de todo, cuidó de los suyos: hizo regalos a amigos y a vecinos de su ciudad por valor de millones de euros.


Uno de los mejores ejemplos es la vieja casa en la que vivía con su mujer en el momento en el que ganaron el premio. Cuando se compraron una mansión cerca de la playa, no vendieron su vieja vivienda, sino que se la regalaron a una vecina que vivía en su misma calle y que tenía problemas económicos al ser madre soltera. Así era Colin Weir. Lo mismo hizo con varios amigos. Compró cinco casas en una nueva urbanización que valían más de 250.000 euros cada una y se las regaló a cinco de sus mejores amigos. Un regalo de más de un millón de euros a los que no le dio valor, ya que lo que quería es que las personas que le rodeaban fueran felices y pudieran beneficiarse de su suerte.


Pero no solo lo hizo con sus amigos: también ayudó a otros desconocidos que le necesitaban. Pagó 60.000 euros para ayudar a una joven a ir a una escuela de arte de Florencia; otros 60.000 para enviar a una joven promesa del tenis local a entrenar y formarse en una academia de Barcelona; y más de 100.000 para que un niño pudiera recibir una prótesis después de perder parte de una pierna.


También la política recibió una parte de su dinero. Apoyaron la campaña por el "sí" a la independencia escocesa del Reino Unido en el año 2014 donando un millón de libras a la causa. Pero La vida de cuento de Colin Weir y su esposa se terminó en 2018: ambos decidieron divorciarse y repartirse parte del dinero que les quedaba por entonces, aunque nunca trascendió la suma oficialmente.


Entonces, ella se quedó en una mansión que habían adquirido dos años antes por casi 4 millones de euros y él se compró una nueva casa enfrente del mar por valor de 1,3 millones. Pese a su separación no dejó de invertir y de gastar dinero y, ahora, al analizar su testamento se ha podido ver que entre todas sus inversiones y gastos, solo quedan 40 de los 180 millones que ganó a la lotería, contando con sus casas y su colección de coches. Ese dinero será administrado por una fundación que cuidará de que a sus dos hijos, de 32 y 30 años, y a sus nietos no les falte de nada. Pero también invertirá en obras benéficas como acostumbraba a hacer Colin Weir: "No queríamos irnos y vivir en una pequeña isla sin contacto con las personas que son importantes para nosotros". Y así lo hicieron, ayudando siempre a los demás.


Un experto financiero explica al Daily Mail que gastar esa cantidad de dinero en ocho años "requiere un poco de esfuerzo, pero es probable que se haya destinado principalmente a establecer fideicomisos para su familia y otros intereses. Lo que dejó atrás parece ser una cartera muy sensata y segura". Tan sensato como, aparentemente, fue Colin Weir en sus últimos años de vida.

Leer más
697173