

Gana 300.000 euros a la lotería y solo quiere cambiar dos muebles de su casa
Un hombre que se define a sí mismo como "discreto" solo quiere objetos de uso diario para ser feliz y se gastará en ello el dinero de la lotería
Cada persona tiene un objetivo cuando de jugar a la lotería se trata: unos quieren disfrutar de restaurantes y viajes de lujo que, con sus ingresos habituales, no pueden permitirse. Otros están deseando ganar un gran premio para poder comprarse un coche de alta gama para moverse a diario. Pero no todo el mundo tiene esas necesidades.
Hay quienes participan en los juegos de azar para conseguir un dinero que les permita librarse de las deudas que arrastran desde hace tiempo o con el que puedan ayudar a sus familias. Son personas que buscan el bienestar de las personas más importantes de su vida y su objetivo es facilitarles la vida de cualquier manera y la lotería es la fórmula más sencilla.
Pero, además de todos estos prototipos de jugadores de lotería, hay otras personas que solo piensan en su felicidad. No quieren grandes cantidades para vivir una vida de lujos, sino que juegan a la lotería porque les gusta y porque, además, puede ser al camino para conseguir algunas cosas a priori nada lujosas pero que, para uno, pueden ser muy importantes.
Un hombre "discreto"
Ese es el caso de Dennis Demetrioff, un hombre que se define a sí mismo como una persona "discreta" y que ha hecho honor a ese calificativo. A pesar de que ha ganado medio millón de dólares canadienses en un sorteo de lotería, no tiene ningún tipo de expectativa en el futuro para cambiar su forma de vida y comenzar a gastarse el dinero en lujos.
Dennis Demetrioff había participado en el sorteo de la Lotto Max Extra del pasado 4 de septiembre. Se trata de un juego similar a la Lotería Primitiva española y en el que hay que adivinar cuáles serán los seis números que saldrán elegidos entre las 49 opciones posibles. Y este ciudadano canadiense tuvo la suerte de cara.
Dennis vive en Langford, una pequeña ciudad dormitorio de 40.000 habitantes cercana a Victoria, la capital de la Columbia Británica. Compró su boleto en el Fairway Market, un supermercado local que frecuenta con asiduidad, pero no se imaginaba que los responsables de la lotería se pusieran en contacto con él pocos días después.
Era uno de los ganadores del sorteo del 4 de septiembre y había ganado medio millón de dólares canadienses, unos 325.000 euros al cambio. Una noticia que a cualquier persona le cambia la vida, pero que para Dennis no va a significar un gran cambio. Tiene muy claro en qué quiere gastarse el dinero y no es en nada que sea habitual.
Un sofá y un colchón
En palabras que recoge CTV News, Dennis ha explicado que lo que desea hacer con el dinero es compartirlo con sus dos hijos y comprar algo básico para él: "Han pasado varios años desde que compré muebles nuevos por última vez". Por eso, su objetivo es muy simple: "Podría reemplazar algunas piezas de la casa, como el sofá, y conseguir una cama nueva".
Es decir, aunque su cuenta corriente va a aumentar en más de 300.000 euros, lo único que le llama la atención es que se va a poder comprar un sofá nuevo para ver la televisión y un colchón nuevo con el que pueda dormir mejor. Son sus pequeños lujos, las pequeñas cosas de la vida a las que Dennis le da mucho valor.
Este ganador de la lotería, que está jubilado desde hace varios años, reconoce que esos deseos que tiene para invertir sus ganancias "puede que no sean demasiado excitantes, pero, aun así, es muy emocionante". Él será feliz con esas pequeñas novedades en su casa y con poder dar a sus hijos un buen pellizco del premio para que lo disfruten con sus familias.
Cada persona tiene unos deseos para ser feliz en la vida y Dennis ha demostrado que necesita poco para vivir en el día a día. En los próximos días estrenará sofá y cama y lo hará gracias a la lotería, pero seguirá teniendo más de 300.000 euros en el banco para elegir en qué se lo quiere gastar en el futuro…. Sin dejar de ser un hombre "discreto".


Un militar jubilado gana 8,5 millones a la lotería y los usará para recordar a su hijo
Falleció con solo 19 años el mismo mes que él se retiraba del servicio activo y ahora dedicará el dinero a homenajearle y a ayudar a las personas que lo necesitan
Las personas tienen todo tipo de motivaciones para participar en los juegos de azar. Unos quieren llevar una vida de lujo que nunca pudieron afrontar; otros buscan conocer mundo y poder disfrutar de lugares que solo han visto en las películas; pero también hay quien quiere ayudar a las personas más cercanas y buscan dinero para conseguirlo.
Ese es el caso de Alvin Mack II, sargento mayor de la Marina de los Estados Unidos durante 20 años y que se jubiló el pasado mes de mayo. Siempre había sido una persona que lo dio todo por su país, pero que recibió la peor noticia que un padre puede escuchar en su vida: la muerte de su propio hijo cuando apenas tenía 19 años de edad.
Alvin Mack III moría el mismo mes en el que su padre se retiraba después de veinte años en el ejército americano. Estaba destinado en la Guardia de Honor de la Fuerza Aérea en el Cementerio de Arlington, pero murió muy joven con esos 19 años. Por eso, tanto su padre como el resto de su familia ha sufrido mucho en los últimos meses.
Lotería en honor de su hijo
El sargento mayor Mack ha explicado a WBTV que "era mi único hijo y significaba mucho para mí". Sin embargo, en el momento de su fallecimiento, su familia lo pasó mal tanto psicológica como económicamente: "Cuando me enteré del fallecimiento de mi hijo, no era lo suficientemente estable financieramente para cubrir todos los gastos generados".
En ese momento acudió en su ayuda la Fundación Fisher House, una organización que prestó dinero y apoyo a la familia del joven fallecido para pasar ese mal trago: "Nos donó viviendas para que mi familia y yo nos quedáramos durante ese tiempo". Por eso, ahora quiere aprovechar que su suerte ha cambiado para devolver ese favor en nombre de su hijo.
Porque Alvin Mack III es, ahora, un hombre millonario: la semana pasada aprovechaba que iba de compras para hacerse con un boleto de lotería del tipo rasca y gana. Se gastó 30 dólares, unos 25 euros al cambio, en un billete del juego "Supreme Riches" y se llevó el premio máximo: ha ganado 10 millones de dólares, unos 8,5 millones de euros.
Ahora que su suerte ha cambiado, la familia de Alvin Mack III quiere utilizar el premio para homenajearle: "Mi plan para este dinero es donarlo a la Fundación Fisher House y continuar ayudando a otras personas como pueda, y hacerlo en nombre de mi hijo". Quiere devolver a esa fundación los favores que ellos les prestaron cuando lo necesitaron.
Homenaje póstumo
El sargento mayor Mack reconoce que "siempre he creído en la suerte, pero en este caso, sentí que era un poco más que eso". Por eso, en cuanto supo que había ganado el premio máximo de la lotería, comenzó a pensar cuál sería la mejor manera de devolvérselo a la sociedad y, al mismo tiempo, homenajear a su hijo y recordarle de manera póstuma.
Por eso, decidió preguntárselo directamente a él: "Tengo una sala de homenaje dedicada a mi hijo y me senté con él anoche y le dije: "¿Hay algo que quieras que haga? Yo lo haré"". Por eso, Alvin Mack II está convencido de que lo sucedido "es, verdaderamente, una bendición de mi hijo". Cree que ha sido él quien ha hecho que gane la lotería.
Además, los padres del malogrado joven van a financiar una beca escolar para deportistas que llevará el nombre de su hijo. Durante su etapa en el instituto fue un destacado jugador de fútbol americano, por lo que ahora quieren utilizar parte del dinero para que otras personas que no tengan posibilidades económicas puedan estudiar en la universidad.
Como sucede en todos los premios de lotería de Estados Unidos, la familia de Alvin Mack pudo elegir entre ganar el premio íntegro, en este caso dividido en 20 anualidades de 500.000 dólares cada una, o llevarse una cantidad en metálico a la que habría que descontar los impuestos. Escogió esta segunda opción, por lo que se llevó un premio de 4.245.000 dólares, unos 3,7 millones de euros al cambio libres de impuestos.