

Una enfermera gana la lotería y lo dejará todo para irse a vivir al Caribe
Reconoce que trabajar durante la pandemia ha sido horrible, pero ahora podrá descansar y disfrutar del tiempo que ha robado a su familia en los últimos meses
Que la pandemia ha cambiado la vida tal y como la conocíamos es algo fuera de toda duda. Que durante el último año, la gran mayoría de las personas hemos tenido que cambiar nuestros hábitos de vida, también. Pero hay algunos sectores de la población que se han visto más afectados que otros por su estrecha relación con el coronavirus.
Los trabajadores de primera línea, aquellos que siguieron trabajando durante el confinamiento del segundo trimestre de 2020, han sido algunos de los más expuestos al covid-19. Y dentro de ellos, lógicamente, han sido los sanitarios quienes más han sufrido en sus carnes al virus, con muchos afectados, sobre todo en los primeros meses de propagación.
No es de extrañar, por tanto, que muchos sanitarios estén deseando poner tierra de por medio y olvidar, en la medida de lo posible el último año tan horrible que se ha pasado. Y eso es, exactamente, lo que piensa hacer Teresa Robinson, una enfermera británica de 65 años a la que la lotería ha cambiado la vida y que quiere pasar página cuanto antes.
Teresa vive en Woodbridge, una pequeña población de apenas 7.500 habitantes en el este de Inglaterra. El pasado 15 de abril participó en el sorteo de "Set for Life", un juego que promete varios premios mensuales de diferentes cantidades. Y esta enfermera se ha llevado uno de los premios de 10.000 libras mensuales, casi 12.000 euros al cambio, para todo un año.
En total, 120.000 libras, unos 140.000 euros de premio, con los que la enfermera tiene claro qué quiere hacer: se va a comprar una casa en el Caribe, más concretamente en la isla caribeña de Nieves. Ahí espera poder pasar más tiempo con su pareja y con el resto de su familia y poder olvidar la pesadilla que ha supuesto el coronavirus en los últimos meses.
Teresa vive junto a su pareja, Charlie Hobson, un constructor autónomo de 62 años con el que estaba en el momento de enterarse que había ganado el premio: "Cuando escaneé mi boleto en la app de la lotería y escuché el sonido ganador, esperaba ver lo suficiente para conseguir un pequeño regalo para nuestra cena, pero ni por un segundo esperaba 10.000 libras al mes durante un año".
Sin embargo, la emoción que embargó a Teresa tuvo su contrapunto en la tranquilidad de su pareja: "Yo estaba dando saltos por las paredes, pero Charlie, tranquilo como siempre, miró el boleto y simplemente dijo: "Sabía que algún día ganaríamos la lotería". Después, me dio un beso y salió para seguir trabajando en lo suyo".
Teresa ha contado a la BBC que, después de 35 años trabajando, este mes de junio piensa jubilarse. Sin embargo, hasta que llegue ese día, sigue dándolo todo en su empleo, como lo demuestra la modesta celebración que llevó a cabo después de ganar la lotería: "Tuve turno durante todo el fin de semana, así que no pude hacer nada importante".
Eso sí, todas las personas importantes de su vida ya conocen la noticia de su suerte y podrán compartir muy pronto la celebración. Les hace falta porque, tal y como ha querido explicar Teresa Robinson, trabajar durante la pandemia había sido muy duro: "En esos momentos, tengo que reconocer que ha sido realmente horrible".
Sin embargo, la enfermera tiene claro que lo ha dado todo por sus vecinos y que volvería a hacerlo si se repitiera la situación: "Estoy orgullosa de haber servido a mi comunidad durante la pandemia y siento que me he ganado mi jubilación y los días de ocio que pasaremos en la isla de Nieves; eso sí, no nos desplazaremos hasta allí hasta que sea seguro viajar".
Teresa, que es una gran aficionada a los juegos de azar, reconoce que han estado muchas veces en esta isla del Caribe: "Nunca pudimos quedarnos lo suficiente por trabajo. Ahora estamos tramando un plan para comprar una casa allí para que podamos pasar meses en la isla, disfrutando de todo lo que tiene que ofrecer y poniéndonos al día con la familia".



Gana la lotería y lo primero que hace es dejar su trabajo e irse a comprar un Porsche
Ingresarán cada mes casi 12.000 euros durante los próximos 30 años, por lo que en total su cuenta corriente aumentará en más de 4 millones de euros
Laura Hoyle tiene 39 años y vive en Hucknall, una pequeña localidad inglesa cercana a Nottingham. Ella y su pareja, Kirk Stevens, son grandes amantes de los juegos de azar y suelen participar en todo tipo de juegos. Hasta ahora no habían tenido suerte, pero ahora eso ha cambiado gracias a un sorteo de la lotería británica que consiste en un premio para toda la vida.
El juego se llama "Set for Life", algo así como "Te arreglamos la Vida", y el premio gordo garantiza 10.000 libras al mes durante los próximos 30 años. Eso implica casi 12.000 euros al mes durante tres décadas, por lo que el premio total es superior a los 4 millones de euros. Eso es, exactamente, lo que Laura y Kirk ganaron en el sorteo del pasado 1 de marzo.
El día después de celebrarse el sorteo, Laura recibió una notificación en su teléfono móvil, alertando de que "había buenas noticias sobre mi boleto". Sin embargo, "ya había recibido el mismo mensaje antes, así que no lo pensé demasiado". En su cabeza quedó la idea de que le había tocado algún reintegro o una cantidad menor, por lo que no le prestó atención.
Laura no entró en su cuenta de internet para revisar el estado y reconoce que aún participó en varios sorteos más antes de recibir un correo de Camelot, la empresa que organiza los juegos de lotería en el Reino Unido. Le pedían que iniciara sesión en su cuenta de lotería y revisara sus mensajes, así que, intrigada, Laura entró para ver qué era eso tan importante que tenía que leer.
En uno de los mensajes, los responsables de Camelot le pedían que llamara rápidamente a un número de teléfono, así que Laura no se lo pensó dos veces y dejó de teletrabajar para ponerse en contacto con la empresa de loterías. En su seno interno ya empezaba a barruntar que tanta urgencia tenía que ser por una buena causa, pero no para tanto.
Finalmente, Laura recibió la noticia de su vida: habían ganado el primer premio de "Set for Life" e iba a recibir más de 4 millones de euros durante los próximos 30 años. Pese a todo, reconoce que "seguí pensando "esto debe ser una broma, no nos puede estar pasando"". Pero sí lo era, así que lo celebró por todo lo alto con su pareja, abriendo hasta 4 botellas de vino aquella noche.
El siguiente paso fue comunicar su suerte a la familia, pero su la madre de Laura era tan escéptica como su hija y la colgó hasta tres veces porque no se creía la noticia: "Me decía que le estaba tomando el pelo, pero era verdad". Después llegó el momento de pensar en el futuro y ambos, tanto Laura como Kirk, lo tuvieron muy claro desde el principio.
Kirk Stevens trabaja en la planta de Rolls-Royce y no tiene ninguna intención de dejar su empleo, ya que le gusta mucho. Lo que sí hará ahora es terminar su licenciatura en sistemas de fabricación avanzados en la Universidad Brunel de Londres. Todo lo contrario a Laura, que nada más confirmar la noticia, fue a despedirse de su actual empleo.
Laura pasó por su trabajo, presentó su dimisión y entregó el coche de empresa en el que se desplazaba. Después, le dijo a su marido que necesitaba darse una vuelta con los perros para airearse, pero lo que hicieron fue ir a un concesionario de Porsche y probar un Cayenne, el coche que siempre había querido tener. En un abrir y cerrar de ojos, el coche era suyo.
Laura explica al Daily Mail que "entre la lotería y los ahorros que tenía pudimos dar la entrada del Porsche y usarlo de inmediato. Es increíble conducirlo e incluso los perros parecen bastante satisfechos con su nuevo entorno". La lotería no solo significó un cambio de vida instantáneo, sino que lo llevaron a cabo cambiando de coche inmediatamente.
El próximo paso de Laura pasa por reformar su casa y crear su propia empresa, dedicada a la administración de fincas y a la venta de propiedades. Kirk, por su parte, sueña con tener su propio taller de bricolaje para disfrutar en su tiempo libre diseñando muebles de madera. A los dos les ha cambiado la vida… aunque les costó enterarse de la mayor noticia que recibirán jamás.